EL       TE

 

 

Sobre una coqueta mesa

tendida estaban

 flores celestes.

 

 

Un juego de fina

porcelana esperaba...

Alguien tocó mi hombro,

me di vuelta lentamente

y allí estaba.

 

 

Ángel ¿para que venía?

 ¿no había cita?

 pero Ángel estaba allí

 

 

Nos miramos

denudándonos el alma

 Mudos...

 

 

Me tomó la mano,

rompió el silencio

 pronunció dos palabras .

 Mis ojos se llenaron de lágrimas

 mi corazón galopaba

 pero no hubo palabras

solo su clara mirada.

 

 

De repente  como un haz de luz

Para mi oscuro corazón

su boca rozo mi boca

 y fueron míos su secreto míos

sus secretos...

 

 

La noche fría se acercaba,

el fuego del hogar

de aquella chimenea

iluminó nuestros cuerpos...